El origen histórico de Bornos como posible asentamiento humano es incierto. No obstante, se han descubierto en la región ruinas de una antigua ciudad romana, Carissa Aurelia. Con la conquista árabe se confirmó esta teoría gracias a la existencia del Castillo de Fontanar, convertido en el centro de la villa hasta que los cristianos que se encontraban bajo el mando de Fernando III conquistaron el asentamiento en 1250.
Finalmente, Bornos fue cedida a las familias más ricas y poderosas; primero a los Ponce de León y más tarde, hacia finales de 1300, a los Ribera. Así, poco a poco la villa fue cobrando fama como lugar de recreo de la nobleza española.