Los orígenes de esta localidad de aproximadamente 17.000 habitantes se remontan a la época en la que el rey Fernando III reconquistó la villa a los árabes y a los visigodos.
En el lugar se construyó un castillo que sirvió de fortaleza defensiva frente a las tropas invasoras. No obstante, hoy en día es un monasterio con vistas a Chipiona y, al mismo tiempo, una atracción muy popular entre los turistas.
El faro de Chipiona tiene unos 344 escalones y a medida que subimos por ellos el pasado se abre camino. Se trata del faro más alto de España y el tercero de todo el mundo.
Desde la parte más antigua se puede contemplar el Casillo de Guzmán El Bueno, convertido ahora en monasterio, así como la iglesia parroquial de la villa.