Antes de poner la mirada en las Américas, Cristóbal Colón se refugió en El Puerto de Santa María.
Asimismo, Felipe V escogió sus tranquilas tierras de pinares como residencia de verano.
El Puerto de Santa María debe su patrimonio histórico a Menestheo, el guerrero ateniense que fundó la villa antes que los romanos y los árabes. No obstante, se han hallado vestigios del Paleolítico en asentamientos del siglo XVI. En la actualidad, muchos de los edificios antiguos repartidos por la ciudad recuerdan dicho pasado.